La ciberdelincuencia es el antiguo delito de fraude mediante mensajes de correo electrónico, mensajes de texto de teléfonos inteligentes, robollamadas y pirateo de contraseñas. Si tienes una dirección de correo electrónico o un teléfono inteligente, recibirás spam diseñado para iniciar intentos fraudulentos de robarte información. Si tienes cuentas en línea para compras, operaciones bancarias u otros servicios, lo más probable es que parte de tu información ya haya sido pirateada y publicada en Internet. La ciberdelincuencia tiene un enorme éxito, pero tú no tienes por qué ser una estadística. Este curso te ayudará a aprender a reconocer y evitar las amenazas en línea y a proteger tus cuentas de cualquiera... ¡incluso si consiguen tu contraseña!
Los ciberdelincuentes necesitan su ayuda para tener éxito. Necesitan que hagas clic en un botón o respondas a un correo electrónico, o quizá que participes con ellos en una llamada telefónica. Un ciberdelincuente no puede entrar en tu computador e instalar malware o abrir un sitio web peligroso por cuenta propia. Un ciberdelincuente no puede adivinar tus contraseñas simplemente enviando un correo electrónico o un mensaje de texto. Los ciberdelincuentes dependen de que cometas un error para lograr su cometido.
Todos los años se pueden encontrar fraudes del año pasado y del siglo pasado reciclados entre los nuevos fraudes. ¿Has visto alguno de estos?
Las variantes del fraude son infinitas, sólo están limitadas por la imaginación del estafador.
Todos los fraudes tienen algo en común: ¡la ingeniería social! Si reconoces los signos de la ingeniería social, podrás reconocer cualquier estafa. Sigue leyendo para saber más sobre cómo los estafadores utilizan las emociones humanas para conseguir una respuesta de las posibles víctimas.
Si te conectas a Internet o utilizas alguna de las tecnologías actuales, puedes estar en el punto de mira de los estafadores. Observa este vídeo para saber más.