Una VPN (red privada virtual) crea una red privada sobre una conexión de red pública. Las VPN son muy utilizadas por las empresas para proteger sus comunicaciones entre oficinas remotas y con empleados sobre el terreno. Una VPN oculta tanto lo que estás haciendo como tu propio computador a cualquier persona en Internet o en tu red.
Las redes privadas virtuales se sitúan entre tu e Internet. Tu computador sólo se conecta a la VPN y ésta gestiona toda la comunicación hacia y desde Internet. Cualquiera que te espíe sólo puede ver que estás conectado a una VPN (si es que lo estás) y nada sobre los sitios a los que te conectas o los datos que envías o recibes. Las VPN funcionan tanto en dispositivos móviles como en computadores portátiles y de escritorio.
Tendrás que instalar una pequeña aplicación en tu dispositivo. Abrirás esa aplicación y conectarás tu computador a la VPN seleccionando una región o un servidor. Una vez conectado, cualquier sitio de Internet solo verá la VPN, no a ti.

Permítanme darles un ejemplo que también será útil en unos minutos cuando hablemos de los contras de usar una VPN. Supongamos que me conecto a mi banco desde mi portátil en una red Wi-Fi pública. Abro un navegador y navego por la página de inicio de mi banco para iniciar sesión. Introduzco mi nombre de usuario y mi contraseña. La aplicación VPN instalada en mi ordenador cifra todos estos datos y los envía a los servidores de la empresa VPN. A continuación, los servidores VPN se conectan al banco mediante una conexión segura.
La información procedente del banco no llega a mi ordenador, sino a la VPN, que se comunica con la aplicación de mi ordenador. Todo el tráfico que circula por Internet está completamente encriptado. En lo que respecta al banco, es la VPN la que se pone en contacto con él, no mi computador. Soy anónimo.
Utilizar una VPN puede protegerte de una amplia gama de ciberataques, pero también tienen algunos inconvenientes.
Las VPN ocultan tu identidad y cifran tu tráfico de Internet. También puedes utilizar servidores VPN en otros países, para que parezca que estás en ellos. Las VPN son utilizadas por ciudadanos y activistas de otros países para eludir las estrictas limitaciones a internet impuestas por algunos regímenes.
A los bancos no les gusta este anonimato. Tampoco a ninguna de tus cuentas online. No reconocerán tu computador y no podrán leer ninguna cookie que te autentique como usuario válido. Cuando utilices una VPN, deberás iniciar sesión y verificar tu identidad en tus cuentas online.
Los pasos adicionales necesarios para cifrar y encaminar tu tráfico a través de una VPN te ralentizarán un poco. Elige un servicio VPN con buena reputación en cuanto a velocidad y servicio en general. Puedes buscar fácilmente reseñas de VPN y buscar las características que necesitas.
Una VPN rápida y fiable requiere una suscripción mensual. Normalmente hay ofertas disponibles a partir de unos $2 o $3 al mes si se adquiere con un plan anual o de 2 años.